Adeuda gobierno estatal 320 mdp a municipio de Monterrey, revela Adrián de la Garza
El Gobierno de Nuevo León, tiene pendiente la entrega de 320 millones de pesos, suma correspondiente a participaciones federales, fondos de desarrollo municipal y diversos cobros vehiculares gestionados por el Instituto de Control Vehicular, reveló el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos.
«El Estado todavía adeuda 320 millones de pesos, es lo que debe el Estado a la Ciudad de Monterrey; esto ha traído un trastorno, obviamente, en nuestra administración interna», mencionó el edil regio.
De la Garza Santos, indicó que esta omisión por parte del gobierno encabezado por Samuel García Sepúlveda, ha provocado complicaciones en la organización interna del ayuntamiento, aunque precisó que, mediante una administración rigurosa, se ha evitado la interrupción de las obras públicas y se han sostenido las inversiones sin necesidad de contraer nuevos endeudamientos.
No obstante, puntualizó que dichos fondos resultan indispensables para potenciar el desarrollo de infraestructura, mejorar la red vial, ampliar los programas sociales y solventar responsabilidades que competen al ámbito estatal, tales como el servicio de transporte público mediante la Regio Ruta.
«A todos se les adeuda, sobre todo a todos los que no son el partido del Estado, entonces creo que sí es importante hacer un exhorto, un llamado y una exigencia al Gobierno del Estado de Nuevo León para que entregue los recursos que les corresponden a los municipios», recalcó.
Como respuesta a esta retención presupuestal, el Ayuntamiento Regio analiza una serie de procedimientos legales, para demandar la transferencia de los montos pendientes, sumándose a iniciativas similares emprendidas por otras alcaldías inconformes con la situación financiera.
«Hay diferentes acciones que se van a hacer por parte de Monterrey y sé que también algunos otros municipios están en este orden de ideas de poder presentar las acciones legales correspondientes. Lamentamos mucho que tenga que ser así, que no sea en un trabajo ordenado y de gobierno en el que se entregue
