Contaminación y falta e transporte denuncian habitantes de colonias Cementos y Victoria a Osvaldo Serna de TESER

Contaminación y falta e transporte denuncian habitantes de colonias Cementos y Victoria a Osvaldo Serna de TESER

Hasta el enclave urbano, en la franja formada por las colonias Victoria y Cementos, sobreviven los vecinos del lugar, agobiados por la contaminación generada por la planta de Cemex y la vecindad con el conjunto habitacional Centrika, levantado sobre las ruinas de lo que fue en otra época   la floreciente American Smelting and Refining Company (ASARCO), fue Osvaldo Serna Servín, al frente de las organizaciones vecinales TESER, para llevar apoyos sociales y conocer la problemática que enfrentan los habitantes de este sector de Monterrey.

Actualmente el complejo habitacional Céntrika, construído  exactamente sobre los terrenos de la antigua planta de la compañía ASARCO (American Smelting and Refining Company), ubicada entre las avenidas Guerrero y Ruiz Cortines en Monterrey, comparte vecindad con las populosas colonias Cementos y Victoria.

Arrinconado, casi devorado por la vieja fábrica de Cementos Mexicanos, sobrevive un puñado de familias, atormentadas -además-, por el ruidazo de grandes camiones materialistas y la falta de un transporte urbano eficiente.

Paradójicamente subsisten vestigios históricos de la pujante industrialización de Monterrey, la capital de Nuevo León, conservandose  aún  la famosa chimenea de ladrillo (de 65 metros de altura) construida en 1899. También se edificó una réplica del edificio original del siglo XIX que funcionaba como centro de ingeniería.

El proyecto del complejo habitacional Centrika, iniciado alrededor de 2006, fue polémico debido a que se edificó en una zona donde operó la fundidora de metales. En el predio quedaron confinadas miles de toneladas de residuos industriales peligrosos (como plomo, zinc, cadmio y arsénico), que ahora comparten vecindad con las colonias Cementos y Victoria.

Hasta ese lugar, en ese rinconcito humano, llegaron las organizaciones vecinales TESER para entregar apoyos sociales y, como regularmente sucede, salieron cargadas de peticiones adicionales.

Osvaldo Serna, presidente de TESER, entregó despensas en respuesta al llamado de vecinas y vecinos que solicitaron apoyos sociales, además de brindarles servicios de asesoría para los problemas de contaminación, transporte y otras demandas.

Serna Servín  dialogó con la gente, en plática que era interrumpida por el estruendo de los enormes camiones de materiales que circulan por el lugar rodado de fábricas, como si los vecinos vivieran en un ”estado de sitio” fabril.

Las familias viven en un senderito que hace las veces de minúsculo vecindario donde surgió la queja de la falta de rutas de transporte ya que, diario, hacen un largo recorrido para abordar un camión que, providencialmente, se les aparece.

Al momento no hay una sola  ruta que quiera derivar un recorrido por el sector, ni esas rutas que han dispuesto algunos alcaldes y que las presumen como grandes soluciones, hasta este lugar insular no han llegado los beneficios de las rutas camioneras gratuitas.

El clamor es de las familias de las colonias Cementos y Victoria donde hace falta la presencia de las instituciones sociales de los gobiernos, ni qué decir de los diputados locales que siguen tercos en no regresar a verle los ojos a quienes les pidieron el voto, esto dicho por los propios colonos.

En el diálogo, se advirtió que los colonos cuando menos quieren ser escuchados en lugar de estar recibiendo un bombardeo de mensajes políticos de los aspirantes a gobernar y que no hablan nada de lo que realmente le está doliendo s las familias.

Mientras tanto, Osvaldo Serna, dirigente de las organizaciones vecinales TESER está levantando peticiones y enlistando una nutrida gestoría para satisfacer necesidades de alimentación, salud, movilidad personal con sillas de ruedas y muchas otras carencias y necesidades.

Serna Servín les insiste en que “no vendan su voto”, por una dádiva de mil 500 o dos mil pesos, cada tres o seis años, para luego adoptar un  “si te vi, ni me acuerdo”. Analicen las propuestas y sobre todo insistan a sus representantes en que regresen y realmente sean sus representantes, en base a resultados tangibles y no vanas promesas.

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