Pretende Samuel «manotazo» en la UANL para imponer rector
A poco más de un año de que se dé el relevo en la Rectoría de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Gobernador Samuel García Sepúlveda, se inclina abiertamente por favorecer al actual Secretario General de la institución educativa, Mario Alberto Garza Castillo, según dejó establecido en reunión con 27 directores de preparatorias y facultades de la UANL.
El segundo periodo del actual Rector, Santos Guzmán López, abarca del 28 de octubre de 2024 al 27 de octubre de 2027 (su segundo periodo al frente de la institución). Se espera que la elección y el cambio de mando ocurran hacia finales de octubre de 2027, coincidiendo con los procesos posteriores a las elecciones estatales en Nuevo León, en que se elige nuevo gobernador.
Samuel García Sepúlveda y las autoridades de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) han compartido diversos encuentros públicos y privados. El evento específico que destaca por haberse realizado sin la presencia del rector Santos Guzmán López es la reciente reunión a puerta cerrada conocida como la «encerrona» en el club deportivo universitario El Palomar.
Este encuentro a puerta cerrada y sin la presencia del Rector, se dio en el club El Palomar, en el mismo, Samuel García sostuvo una cumbre privada directamente con la cúpula y directivos de la UANL.
Dicho encuentro se caracterizó por la ausencia del Rector Santos Guzmán López en la mesa, siendo el escenario donde el mandatario estatal brindó un espaldarazo político al Secretario General de la institución, Mario Alberto Garza Castillo, de cara a la sucesión rectoral de 2027.
Desde el nombramiento del Secretario General de la UANL (Junio 2025), donde tomó posesión del cargo Mario Alberto Garza Castillo, ex Director de la Facultad de Derecho y Criminología de la propia universidad, se ha evidenciado el favoritismo.
El gobernador Samuel García Sepúlveda ha manifestado un respaldo explícito hacia Mario Alberto Garza Castillo actual Secretario General de la institución y exdirector de la FACDYC, como su candidato predilecto para asumir la rectoría de la UANL en el proceso de renovación programado para 2027.
Las posturas y movimientos políticos del mandatario estatal respecto a esta sucesión se estructuran bajo los siguientes ejes : El espaldarazo abierto en la «encerrona» privada durante una reunión secreta llevada a cabo a puerta cerrada en el club El Palomar (donde se retiraron los teléfonos celulares de los asistentes para mantener la secrecía), el gobernador fijó una postura contundente ante los liderazgos universitarios.
En este encuentro, Samuel García elogió la gestión actual, al destacar que los buenos resultados alcanzados por la universidad se deben a la estrecha colaboración mantenida con el Gobierno del Estado.
Aprovechó para dejar en claro que apoya formalmente a Mario Garza Castillo para contender por la Rectoría el próximo año, posicionándolo de manera abierta frente a la estructura universitaria.
El favoritismo del gobernador por Garza Castillo no es nuevo. Desde que fue nombrado Secretario General, Samuel García celebró públicamente su llegada afirmando estar «muy coordinados el Estado y la Uni».
El mandatario ve en él a un perfil totalmente afín al Poder Ejecutivo que garantizaría la continuidad de los macro proyectos estatales en la máxima casa de estudios durante el cierre de su sexenio en octubre de 2027.
Analistas políticos señalan que la intervención directa del gobernador busca asegurar el control institucional antes de los tiempos electorales del estado. Esto ha generado tensiones internas en la UANL.
Sectores de la universidad respaldados por ex rectores (vinculados históricamente al PRI y al PAN) impulsan perfiles alternos como el del médico Óscar Vidal Gutiérrez, para frenar la imposición de Palacio de Gobierno.
En el entorno político local ha trascendido la versión de que, para suavizar la transición institucional, el actual rector Santos Guzmán López podría incorporarse a la Secretaría de Salud del Estado, permitiendo que Mario Garza Castillo asuma un interinato previo antes de la elección formal.
Así, la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), esa conquista histórica que debería blindar a la academia de los vaivenes del poder, hoy parece estar bajo el asedio directo de Palacio de Gobierno.
Versiones que cobran fuerza en los pasillos de la Rectoría señalan una maniobra orquestada por el gobernador Samuel García Sepúlveda, para imponer a Mario Alberto Garza Castillo como el próximo Rector en una «sucesión adelantada» este mes de noviembre.
Lo anterior a cambio de una promesa de incremento presupuestal —que elevaría la aportación estatal del 25 al 40 por ciento para 2026—, el Ejecutivo estatal parece reclamar el derecho de colocar a su «delfín» en la silla principal de la Torre de Rectoría.
Este movimiento no solo ignora los tiempos institucionales, sino que amenaza con convertir a la Máxima Casa de Estudios en una pieza más del tablero político de Movimiento Ciudadano.
Por su parte, el Consejo de Exrectores, se ha convertido en el último bastión de resistencia, exigiendo que se respeten los plazos legales para evitar que la Universidad pierda su esencia técnica y científica ante el apetito partidista.
Si la UANL permite que el Gobernador decida su futuro administrativo en noviembre, la palabra «Autónoma» en sus siglas pasará a ser una simple decoración. La entrega de la Rectoría a cambio de favores financieros sentaría un precedente nefasto: el conocimiento subordinado a la billetera estatal.
En este escenario, la comunidad universitaria —estudiantes, docentes e investigadores— asiste a un espectáculo donde el destino de su institución, se negocia en despachos políticos y no en los órganos de gobierno universitarios. En juego no solo está un nombre en un despacho, sino la libertad de cátedra y la independencia de la institución de educación superios más importante del norte de México.
