Jubilados de la Sección 50 demandan pago de bono, mejor servicio médico y renovación de dirigencia sindical
Maestros jubilados de la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), demandaron ante el ISSSTELEÓN, el pago de prestaciones pendientes, mejorar el servicio médico y rechazar una posible extensión del periodo de la actual dirigencia sindical que encabeza Juan José Gutiérrez Reynosa.
Los maestros inconformes, encabezados por Lucilda Pérez Salazar, reclamaron el pago del bono anual para jubilados, una prestación que, de acuerdo con l dirigente, representante de la Sección 50, se entrega desde hace 16 años y actualmente es de 3 mil pesos.
La exigencia es que el monto aumente a 4 mil pesos y que se establezca una fecha fija para su entrega, ya que, según explicó, actualmente tienen que ejercer presión para conocer cuándo recibirán este recurso.
“Queremos que nos paguen un bono de 4 mil, que le pongan fecha exacta, porque no tiene fecha, lo pueden pagar cuando quieran o cuando presionemos”, expresó.
Durante la protesta también expusieron casos de maestros a quienes se les adeudan cantidades que van desde 10 mil hasta más de 50 mil pesos, por distintos conceptos pendientes de entregarse.
Pérez Salazar además pidió que el bono sea entregado separado de la pensión, debido a que al acumular ambos pagos aumenta la retención de impuestos. Aseguró que, en su caso, la forma en que se integró el pago representó alrededor de 700 pesos adicionales de descuento.
Reclamaron el mal servicio médico y la falta de medicamentos. La representante aseguró que desde hace años existen problemas, pero que la situación llegó a un punto en el que aumentaron las quejas por recetas que no son surtidas, cirugías que no se realizan y medicamentos que los propios derechohabientes deben comprar.
“Las recetas que no se surten, las cirugías que no se realizan, los pagos que hacemos afuera porque hay que comprar de todas maneras los medicamentos porque las enfermedades siguen”, manifestó.
La situación, agregó, afecta especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas como diabetes y cáncer, debido a que, según su exposición, no cuentan con los medicamentos necesarios y deben recurrir a la medicina privada para continuar con sus tratamientos y asumir el costo.
La representante sostuvo que los jubilados aportan 6 por ciento de su pensión quincenal para el servicio médico y cuestionó el manejo de los recursos destinados a este rubro. Según lo expuesto durante la protesta, las cuotas de trabajadores activos y jubilados, junto con la aportación del Gobierno, representan alrededor de mil 500 millones de pesos al año que ISSSTELEON entrega a la Sección 50 para brindar la atención médica.
También afirmó que con los proveedores de medicamentos, se mantiene un adeudo cercano a 400 millones de pesos, situación que, según su versión, ha complicado todavía más el suministro de medicinas.
“Les deben a los proveedores de medicamentos mucho dinero y ellos dicen: mientras no me pagues no te surto”, expuso Pérez Salazar.
La representante también cuestionó que ISSSTELEON subrogue el servicio médico a la Sección 50 y afirmó que no existe una supervisión suficiente sobre los recursos y los servicios que se proporcionan. Aseguró que el instituto está obligado a realizar auditorías periódicas, pero sostuvo que estas no se han llevado a cabo como corresponde.
Un sentido reclamo fue el rechazo a una posible prórroga de la dirigencia de la Sección 50. Los inconformes sostienen que el periodo de la actual directiva concluyó el 4 de julio de 2026 y presentaron un documento ante autoridades laborales y sindicales para solicitar una nueva convocatoria.
El escrito reúne mil 720 firmas y plantea que la renovación se realice mediante un proceso con voto personal, libre, directo y secreto.
Los jubilados solicitaron una audiencia con el director de ISSSTELEON para obtener respuestas sobre los adeudos, el bono y, principalmente, las condiciones en que se está proporcionando el servicio médico y el suministro de medicamentos.
