Adultos mayores, discriminados por el sistema bancario, revela Judith Díaz
La Senadora Judith Díaz Delgado, reveló que en México tres de cada 10 adultos mayores son rechazados por el sistema bancario, al no tomar éste en cuenta que nuestra piel cambia con la edad.
Por ejemplo, señala, una persona de 72 años, que ha trabajado toda su vida, contribuido al crecimiento de este país y hoy, finalmente, acude al banco para cobrar su pensión, se acerca a la ventanilla, coloca su dedo sobre el lector biométrico y espera; el sistema te marca Luz roja, lo intenta de nuevo, presionando con más fuerza y otra vez luz roja.
El cajero, es un joven de 22 años, te mira sin saber qué decir. Detrás de ti, la fila y los murmullos crecen. Sales del banco con las manos vacías y una sensación de impotencia.
En tal contexto, señala que como Senadora, mi compromiso es llevar estas historias a la tribuna. No podemos permitir que el progreso deje atrás a quienes construyeron nuestro presente. Cada testimonio es una herramienta para reformar las leyes que obliguen a la banca a implementar alternativas inclusivas.
Reitera, esta no es una escena de ficción; es la realidad que enfrentan millones de mexicanos . En México, 3 de cada 10 adultos mayores son rechazados por el sistema bancario. Y lo más indignante es que no es por falta de pericia o desconocimiento tecnológico, sino por una condición biológica que la banca decidió no considerar: nuestra piel cambia con la edad.
La ciencia es contundente: aunque nuestras huellas dactilares se forman antes de nacer y son permanentes, su calidad no lo es. Con el envejecimiento, la piel pierde colágeno y elasticidad.
Las crestas papilares —esas líneas que nos dan identidad— se aplanan y se vuelven menos definidas. Un estudio comparó huellas en distintas etapas de vida y encontró que el 30 por ciento de los adultos mayores no puede ser identificado correctamente por los sistemas actuales. Uno de cada tres.
En México residen más de 17 millones de personas de 60 años o más, por lo que no estamos ante un «problema técnico menor», sino ante una barrera que vulnera el Artículo Primero de nuestra Constitución, el cual garantiza la igualdad y prohíbe cualquier forma de discriminación.
Cuando la tecnología se convierte en un muro en lugar de un puente, el Estado tiene una deuda pendiente, señala la legisladora federal.
La tecnología de hoy está diseñando el sistema que te recibirá cuando tengas 70. Exijamos que lo hagan bien. Hagámoslo hoy, por ellos y por tu propio futuro, señala Judith Díaz..
