MC y PAN aprueban gestión de Claudia; el PRI se encuentra en una encrucijada…
Por Antonio Castro
Que la mayoría de simpatizantes de Morena, o un gran porcentaje de beneficiarios de los programas de Bienestar, aprueben con elevadas calificaciones la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no es novedad. Mal harían si no…
Lo que verdaderamente causa sorpresa es que simpatizantes de los principales partidos de oposición, como Movimiento Ciudadano y Acción Nacional, le den calificación aprobatoria en su segundo año de gestión, en tanto que el PRI se encuentra dividido en sus simpatías.
Esto se desprende, aunque usted no lo crea, de las últimas encuestas realizadas con motivo del segundo informe de gobierno de la morenista.
A la pregunta de ¿usted aprueba o desaprueba el trabajo que está realizando Claudia Sheinbaum como Presidenta de México?, el 57 por ciento de los simpatizantes naranjas le dan calificación aprobatoria, en tanto que el 37 por ciento la desaprueba y un 6 por ciento no sabe o no respondió.
Por su parte, el 58 por ciento de los albiazules encuestados aprobaron el trabajo realizado por la presidenta, mientras que el 39 por ciento lo desaprueba. El número de indecisos es de 3 por ciento en este caso.
Y los priistas, que son los más acérrimos enemigos del gobierno en el poder se encuentran divididos, pues mientras que el 47 por ciento aprueba estos dos años de gestión gubernamental, el 51 por ciento los desaprueba y un dos por ciento no sabe o no respondió. Prácticamente mitad y mitad.
Otros resultados que arrojaron las encuestas es que los simpatizantes de Morena califican a la presidenta Claudia Sheinbaum con un 89 por ciento; los votantes que no simpatizan con ningún partido le dan un 54 por ciento; hombres y mujeres con escolaridad primaria la brindan un 69 por ciento; adultos con estudios hasta secundaria la califican con un 69 por ciento, electores que estudiaron hasta la preparatoria le otorgan un 77 por ciento, en tanto que votantes con una profesión universitaria le dan un 62 por ciento de aprobación.
Es decir que los electores de todos los niveles educativos o de afinidad partidista califican positivamente la gestión de la presidenta Sheinbaum, salvo el PRI, cuyos miembros se encuentran en una verdadera encrucijada.
