En caso de Matrimar Agua y Drenaje «se lava las manos», Medio Ambiente estatal atenderá denuncia de activistas ambientales
Mientras que Agua y Drenaje de Monterrey “se lavó las manos” en el caso de la afectación ocasionada por el funcionamiento de la pedrera Matrimar, al señalar que es competencia de la Comisión Nacional del Agua (Conaga), la Secretaría del Medio Ambiente indic{o que analizará la denuncia realizada por activistas , en el sentido de que la modificación del terreno por la operación de la pedrera podría influir en los procesos de recarga hídrica
Tras de que activistas ambientales exigieron la clausura de la pedrera Matrimar por daños ambientales en el área natural protegida de la Sierra de Picachos, entre ellos presuntas alteraciones en los escurrimientos naturales y en los mantos acuíferos que abastecen a la zona metropolitana de Monterrey, el director de Agua y Drenaje de Monterrey, Eduardo Obregón Williamson, señaló que el tema corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Expuso, “En ese sentido, lo que yo les pudiera decir es que nosotros como organismo de agua somos un usuario más, es un tema que le compete a Conagua”, declaró.
El funcionario aseguró que, hasta el momento, no se prevé una afectación directa a las fuentes actuales de abastecimiento de agua en la ciudad.
“No creo que eso tenga ningún efecto en nuestras fuentes actuales, que principalmente son las presas, el acuífero de Buenos Aires en La Huasteca, el acuífero Metropolitano”, indicó.
Sin embargo, activistas mantienen su postura y advierten que la modificación del terreno por la operación de la pedrera podría influir en los procesos de recarga hídrica de la ciudad.
La Sierra de Picachos se ubica en los municipios de Higueras, Agualeguas, Cerralvo, Doctor González, Marín, Sabinas Hidalgo y Salinas Victoria, y es considerada una zona clave para la captación de agua y la conservación ambiental en Nuevo León.
De acuerdo al activista Aristeo Benavides, en videos en sus redes sociales, el 8 por ciento del agua que consume la zona metropolitana de Monterrey se deriva de escurrimientos que proceden de la Sierra Picachos y en lo inmediato, el cese de operaciones de la pedrera recientemente, evidenció que consume grandes volúmenes de agua, ya que ante el paro de actividades, los acuíferos de Cerralvo y otros municipios aledaños se vieron rebosantes .
Por s parte, el secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, aseguró que atenderá la denuncia de colectivos ambientalistas que piden la clausura de la pedrera Matrimar, por afectaciones en la Reserva Estatal Sierra Picachos.
Lo anterior, luego de un evento del Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey (FAMM) cuando el funcionario informó que revisará la denuncia pública por las asociaciones civiles y activistas.
Lozano Caballero, explicó que aún no ha visto la denuncia, siendo que apenas llegó a su oficina, pero que se analizarán las quejas que presentan para realizar una nueva vista a la empresa extractora.
Asimismo, dijo estar dispuesto a participar en alguna de las reuniones junto a estos colectivos, pero que hasta ahora desconoce la realización de estas y que sería actuando bajo la ley.
“Como les digo, es atender la denuncia, atender la denuncia, conocerla apenas llegó a la oficina, vamos a ver cuáles son los puntos que vienen marcados en la denuncia y sobre eso poder hacer una nueva visita.
“Yo desconozco cuál es la reunión a la que se está convocando, pero con mucho gusto. Lo que sí puedo entender es actuar siempre en el marco oficial y en el marco jurídico y lo que nos permite la ley a entender cuál es la denuncia y sobre esa denuncia poder actuar”, expresó el funcionario.
El pasado 16 de marzo, se dio a conocer dicha denuncia que expusieron los colectivos, entre los que se encontraba “Piensa Verde NL”, encabezada por José Múzquiz Zermeño en rueda de prensa.
Ahí señalaron el posible impacto de aproximadamente 2 millones 37 mil metros cuadrados (m2) por los trabajos de esta empresa, cifra que supera por 390 mil metros cudrados lo que originalmente tiene autorizado en su Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA).
Las organizaciones también expresaron preocupación por posibles alteraciones en los escurrimientos naturales y en los mantos acuíferos que abastecen de agua a la urbe regia, al considerar que la modificación del terreno podría influir en los sistemas de recarga hídrica.
Además, en la Sierra Picachos habitan especies consideradas bajo algún nivel de protección en la normatividad ambiental mexicana, entre ellas el oso negro, el ocelote y el águila real, incluidas en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Dichas afectaciones y más son parte de la denuncia que fue entregada a la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León y otras instancias federales, sin embargo, este documento será evaluado por la dependencia.
