CONSAGRA ARZOBISPO CONSTRUCCIÓN DE MEMORIAL QUE DESPLAZARÁ A VECINOS
Pese a la oposición de vecinos inconformes con la construcción del Memorial de la Misericordia, que desplazaría a vecinos de las colonias Independencia, Tanques y América, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, encabezó el acto de consagración del sexto pilote de dicho monumento, que será la cruz más grande del mundo con una altura de 170 metros y dos brazos de 90 metros cada uno.
En diversas ocasiones, los inconformes se han manifestado en lo alto de Loma Larga, en rechazo al Memorial de la Misericordia. Aglutinados en la Junta de Vecinos en Resistencia de las Colonias Independencia, Tanques y América, saben que enfrentan a empresas muy poderosas, entre ellas Cemex, que apoyan el proyecto, lo mismo que los ayuntamientos de Monterrey y San Pedro.
En un acto celebrado en lo alto de la colonia Independencia, el domingo 14 de septiembre, se llevó a cabo la consagración del sexto pilote que sostendrá la monumental Cruz de la Misericordia, la cual será la más alta del mundo.
Mientras tanto Gloria Vázquez Jiménez, funcionaria del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Nuevo León, reveló que en la colonia Independencia existen más de 200 inmuebles históricos registrados.
En la sede del Congreso local al participar en la conferencia «Memorias e historias de la Colonia Independencia», la funcionaria dijo que la cantidad de bienes afectados se definirá una vez que se defina el trazo y será entonces cuando el Instituto se pronuncie oficialmente al respecto.
Precisó, «Algunos de esos inmuebles están dentro del área que se considera para la Interconexión, aunque reconoció no tener el dato exacto, pero sí hay algunos inmuebles que pasan por esa sección, que tendremos que estar viendo por el bien de esos inmuebles».
«Mientras haya patrimonio histórico, la Ley federal nos faculta para estar presentes en la defensa de esos bienes», señaló, «pero al día de hoy no tenemos conocimiento del trazo del proyecto de Interconexión y será hasta entonces que podamos hacer una manifestación.
La obra de la Interconexión ha sido impulsada principalmente por el Alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández Garza, apoyado por su homólogo de Monterrey, Adrián de la Garza Santos.
Por su parte la diputada local morenista, Grecia Benavides, promotora de la conferencia, leyó un mensaje de vecinos de esa colonia y académicos que se oponen a la interconexión y rechazaron participar en la conferencia en protesta por la decisión del Congreso local de crear la Medalla «Mauricio Fernández Garza».
El arranque del sexto pilote de la Cruz del Memorial de la Misericordia, recibió consagración con agua bendita y sal exorcizada, luego de lo cual, los trabajadores comenzaron con las labores de construcción, marcando así un nuevo avance en este ambicioso proyecto que combina arquitectura, fe y comunidad, de acuerdo a la iglesia y quienes apoyan esta obra.
Se destacó que la cruz tendrá una altura de 170 metros y contará con brazos de 90 metros de punta a punta, siendo completamente visitable. En el área habrá además una capilla de adoración.
En su erección, se van a utilizar más de mil 600 toneladas de acero de refuerzo y siete mil 500 metros cúbicos de concreto”, señaló el arquitecto encargado de la obra, en su momento. Además de la capilla, el complejo incluirá un museo, talleres, centros de asistencia social y espacios comunitarios.
Por su parte, el párroco José Guerra Castañeda resaltó que la Cruz de la Misericordia ya ha comenzado a generar un impacto positivo en los vecinos de la colonia, ya que es un proyecto comunitario, social y espiritual.
Empresarios, la Iglesia católica, el gobierno estatal y varios ayuntamientos se unieron en torno a un proyecto que pretende cambiar el rostro del barrio más antiguo y emblemático de Monterrey: la colonia Independencia.
El proyecto, cuyo costo se calcula en al menos 900 millones de pesos, consiste en un viaducto de seis carriles que enlazará la capital regiomontana con el municipio conurbado de San Pedro Garza García, –una de las ciudades más ricas del país.
El plan incluye un centro comunitario, teleférico, establecimientos comerciales, viviendas y una cruz que sería la más grande del mundo, superando a la ubicada en San Lorenzo de El Escorial, en Madrid.
Autoridades gubernamentales y eclesiásticas han divulgado ampliamente la obra, que forma parte del proyecto Distrito Independencia y busca convertir la zona de la Loma Larga cuya extensión es de 10 kilómetros de la Sierra Madre Oriental, que divide ambas localidades en un corredor urbano, turístico y comercial.
Sin embargo, un grupo de vecinos de las colonias Independencia, Tanques y América, se opone a la conversión de su barrio, alegando una gentrificación, pero ha sido minimizado y desacreditado por los promotores.
En su momento, la obra ya enfrentó a dos destacados integrantes del Partido Acción Nacional: Felipe de Jesús Cantú Rodríguez (ahora morenista), entonces candidato a la alcaldía de Monterrey, quien respaldó a los inconformes, y Mauricio Fernández Garza, actual presidente municipal de San Pedro Garza García, quien considera a los quejosos ‘‘invasores’’ y, junto con el munícipe regiomontano, el priísta Adrián de la Garza Santos, apoya los trabajos.
Los ayuntamientos de Monterrey y San Pedro, anunciaron la Interconexión, una avenida que parte del centro de Monterrey, sube por la colonia Independencia, pasa a un lado de la Basílica de Guadalupe y llega a lo alto de la Loma Larga.
Esa es una de las zonas más deprimidas del área metropolitana, donde los cárteles de la droga reclutaron jóvenes para la guerra que tuvo su apogeo entre 2010 y 2014, en el gobierno del priísta Rodrigo Medina de la Cruz.
El arzobispo Rogelio Cabrera López, jerarca de la Iglesia católica informó que ya se liberaron los terrenos donde se erige La Cruz de Monterrey, que tendrá un acceso y un mirador para que los visitantes admiren toda la zona metropolitana.
Además se prevé edificar un puente vehicular que comunique Monterrey con San Pedro, y una explanada con un corredor para conducir a los peregrinos hacia la basílica, con estacionamiento subterráneo para 500 autos, edificios de apartamentos y un teleférico similar al instalado en el estado de México, el año pasado.
Pese a que el arzobispo Cabrera López informó que ya se cuenta con la aprobación de los vecinos, persiste la inconformidad de un grupo de vecinos por la construcción de este complejo urbano y religioso, que incluso ya han bloqueado la avenida Zaragoza a un costado del Palacio Municipal de Monterrey, para oponerse a la obra de interconexión.
Inclusive, advierten que están dispuestos a dar la batalla porque están en riesgo de ser expulsados del lugar que han habitado sus familias desde finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la colonia Independencia nació como el barrio de San Luisito.
Sus habitantes provenían del vecino estado de San Luis Potosí y llegaron para trabajar la cantera rosa, que se empleó en edificaciones como el Palacio de Gobierno. En 1910, el entonces gobernador, el general Bernardo Reyes, dio a la colonia su nombre actual.
Los vecinos inconformes, alertaron sobre la ‘‘privatización del cerro’’, al señalar que los gobernantes ‘‘están disponiendo de la Loma Larga sin respeto ni consideración por la naturaleza y la comunidad .
‘‘El Proyecto Cruz de Monterrey, al igual que la interconexión vial Monterrey-San Pedro, son obras invasivas de hiperurbanismo que traerán destrucción ecológica, así como la inminente privatización del cerro, de las colonias y los barrios’’, expusieron a través de un comunicado.
Exigieron dar a conocer los estudios geológicos y de impacto ambiental del proyecto, y recordaron que el Atlas Nacional de Riesgos señala que Loma Larga no debe ser intervenida con obras de alto impacto.
Los colonos, encabezados por Érika Charles, han argumentado que se pretende entregar al proyecto uno de los tanques de agua que abastece a los colonos, lo cual vulnera sus derechos humanos.
‘‘Es la privatización de bienes públicos con miras a la expulsión de comunidades. Es la privatización del cerro, la entrega de reserva territorial del estado para un proyecto turístico’’, advirtieron.
De acuerdo al sociólogo y analista, Raúl Ángel Rubio Cano, se trata de dos proyectos inmobiliarios cuyos promotores buscan ‘‘apropiarse de los terrenos de la colonia Independencia, sin permiso alguno, pero con muchas ansias de usufructo, van con todo en perjuicio de los habitantes y la ecología de Loma Larga’’.
